Últimamente habían llegado a mis oídos rumores del considerable aumento de personas que frecuentan las discotecas. Por lo que parece, la edad es lo de menos. No sólo van chicas/chicos jóvenes, hay de todo. En general, van a distraerse, a no pensar en los problemas, a hacer nuevas amistades, a bailar, a celebrar algo... al menos eso es lo que dicen. Ya se sabe a lo que van la mayoría aunque todos lo nieguen. Pues bien, los rumores eran ciertos. El otro día me estuvieron enseñando unas fotos recientes de diferentes discotecas. En casi todas se mostraba la cantidad de gente que es capaz de acumularse en una sala en la que es aparentemente imposible caber. También vi caras de borrachos, abundancia de humo y personas semidesnudas. Hubo una foto en concreto que me hizo bastante gracia. En ella aparecen diferentes basureros pasándoselo en grande:

La foto coincide con el momento en que el DJ pregunta a los allí presentes quién era el basurero más molón de todos. Dejando a un lado que no todos eran basureros y que no todos levantaron la mano porque no estaban físicamente o mentalmente capacitados, hay un chico al centro a la izquierda de la imagen bastante peculiar. El de gafas. Ese ni es basurero ni es nada. Nadie sabe nada de él. Corre el rumor de que lleva dos semanas en esa discoteca y no sabe salir.
Centrándome en el tema de los basureros y observando la foto, supuse que si estaban en esa fiesta es porque ya habían acabado todo su trabajo. Antes de celebrar nada, toca cumplir con las obligaciones. Mantener la ciudad mínimamente limpia, que menos. Pues no. Esto es lo que me encontré ayer saliendo de trabajar.
Centrándome en el tema de los basureros y observando la foto, supuse que si estaban en esa fiesta es porque ya habían acabado todo su trabajo. Antes de celebrar nada, toca cumplir con las obligaciones. Mantener la ciudad mínimamente limpia, que menos. Pues no. Esto es lo que me encontré ayer saliendo de trabajar.
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1 comentario:
I no serà que tens enveja? Vivim temps de crisi econòmica i crisi ambiental. El mite eròtic ja no és el bomber, ara és l'escombriaire, que té feina assegurada i sap reciclar.
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